Ave María Purísima: me acuso de ser yo por todas partes. O sea de querer hacer siempre todo a mi manera. Y hasta peor: conseguirlo. Me acuso de pensar y replantear mis decisiones; una, dos, tres veces o las que sean necesarias, hasta taladrarme la cabeza y atravesar la fibra más certera de mi ser.

Me acuso de dudar, titubear y buscar tu aceptación. De ser efímera como cartelera de cine y abrumadora como película de guerra en pleno verano. Me acuso de pesimista y despistada; de calcular tus movimientos y coreografiar mis reacciones. También me acuso de ser encantadora como princesa de cuento y trillada como villana de novela, todo en el mismo capítulo de la historia.

Me acuso de ser intensa y complicada, de tirar drama sobre el piso y dejarlo ahí hasta que tropieces con él una y otra vez. Me acuso de enredarte con besos y distraerte con palabras.

Porque a mujeres como yo no las conoces, te las apropias. Como moneda que encontraste en el parque, como ese libro que guardas debajo de la almohada o un beso arrebatado . Ay mi Diablo Guardián: Dios te lo pague…

Paulina Alcocer

Mayo 2013

Pa’bailarle un poco 

“Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto”

 ”Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitas a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero”

Perro refrescándose en la fuente

Perro refrescándose en la fuente

Coyoacán lindo y querido

Coyoacán lindo y querido